«En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta» Guillermo de Ockham
miércoles, 29 de febrero de 2012
Yemen: Abded Rabbo Mansur Hadi presidirá la transición a la democracia
martes, 14 de junio de 2011
Yemen: El presidente Saleh está en pico e’ zamuro
![]() |
| El vicepresidente Abded Rabbo Mansur Hadi (derecha), ejercerá interinamente la presidencia en ausencia del presidente Alí Abdalá Saleh (izquierda) |
miércoles, 4 de mayo de 2011
Cae una nueva ficha de dominó en el Medio Oriente: Yemen
ADVERTENCIA: Este artículo fue escrito antes de que Alí Abdalá Saleh echara para atrás su compromiso de irse del poder
Alí Abdulá Saleh aceptó el plan de transición propuesto por el Consejo de Cooperación del Golfo
-------------------------------------------------------------------------------------------------
[¿TRANSICIÓN?]

Primero fue Zine El Abidine Ben Alí en Túnez. Tras su caída vendría la de Hosni Mubarak en Egipto. En 30 días se sumará a este club de ex presidentes Alí Abdalá Saleh, el gobernante de Yemen, de acuerdo al plan de transición presentado por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), organismo regional compuesto por Bahrein, Omán, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, el cual fue aceptado por el sábado pasado por Saleh, según informó la TV estatal yemení.
La propuesta de transición
Esta propuesta, que se conoce como el plan 30+60, contempla que en un plazo de 30 días el parlamento yemení, controlado por el partido de Saleh, el Congreso General del Pueblo, deberá elaborar una ley que le garantice la inmunidad a Saleh para que éste renuncie y entregue el poder al vicepresidente Abed Rabbo Mansur Hadi. Una vez que Mansur Hadi asuma la presidencia, deberá conformar un gabinete ministerial de unidad nacional, compuesto en un 50% por miembros del partido de gobierno, 40% en representación de los partidos de la oposición y 10% provenientes de otros sectores, para que en el plazo de 60 días se convoquen a unas elecciones generales libres. Asimismo, el hijo y el sobrino de Saleh, en puestos claves dentro del ejército y la seguridad nacional, serán relevados de sus cargos en 60 días.
La oposición aceptó
La Coalición de la Unidad, que representa a los 7 principales partidos que hacen oposición a Saleh, a pesar de tener más de 2 meses integrados a las protestas que exigían su salida inmediata del poder e insistiendo que ellos debían dirigir el nuevo gobierno, tras haber sostenido reuniones con el CCG y los embajadores de EEUU y varios países europeos, aceptaron la propuesta 30+60, pero con ciertas reservas, fundamentadas en la posibilidad de que el parlamento yemení rechace la renuncia de Saleh acorde con lo establecido en una disposición constitucional.
El papel del Consejo de Cooperación del Golfo
Saleh ha concentrado durante años el poder político por años dentro de Yemen y ha logrado sortear numerosos retos a lo largo del tiempo al convertirse en el factor de unidad nacional a través de los fuertes, pero fraccionados clanes que componen el país. Sin embargo, lo multitudinarias de las manifestaciones y lo sangrienta de la represión, que ha causado alrededor de 150 muertos en 2 meses, han provocado numerosas bajas entre los principales aliados de Saleh, incluidos comandantes militares y líderes tribales, los cuales poco a poco lo han ido abandonando. Esto motivo a sus vecinos, especialmente Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, a ejercer presión sobre él a través del mecanismo regional del CCG. Y es que a pesar de su insistencia en permanecer en el poder hasta el año 2013, no es sino hasta que le convencen a Saleh para embarcarse dentro del plan de una transición ordenada debido a las ventajas que pudiera obtener Al Qaeda Península Arábiga de las manifestaciones y de una eventual salida suya del poder de manera abrupta podría abrir paso a un régimen mucho más radical que permitiría a dicha organización expandirse al resto de sus vecinos.

“La coalición opositora recibe dinero sucio para derrocar al gobierno. La oposición no puede arrastrarnos a matarnos unos a otros, ya que la guerra civil no sólo afectaría a Yemen, sino a toda la región y a la Seguridad Internacional” Alí Abdalá Saleh
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
"El partido gobernante de Yemen ha informado a los ministros de Exteriores del CCG su aceptación absoluta de la iniciativa del Golfo" Tariq Shami, portavoz CCG
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Será ordenada la transición?
Aún cuando la dirigencia de la oposición reunida en la Coalición de la Unidad acordó junto con el gobierno aceptar la propuesta de transición propuesta por el CCG, no ha impedido que continúen las manifestaciones, ya que los jóvenes universitarios, que son el grupo más numeroso que nutre las manifestaciones yemeníes, rechazó la propuesta, especialmente en el punto de la inmunidad judicial a Saleh, al cual culpan directamente de las aproximadamente 150 muertes que han ocurrido hasta la fecha. Al día de hoy este país, el más pobre del mundo árabe, se encuentra paralizado por completo, los ministerios han dejado de trabajar y hay graves problemas de abastecimiento, especialmente de gas doméstico. Por otra parte enfrenta a una rebelión armada de la minoría chiíta en el norte del país, se ha reavivado el movimiento secesionista del sur, Al Qaeda Península Arábiga, que es la rama más activa y con mayor crecimiento de la organización terrorista fundada por Osama Bin Laden, tiene su base de operaciones allí, mientras que sus reservas de crudo, su principal fuente de ingresos, y de agua se agotan rápidamente. Con un panorama tan desolador, es muy difícil que el plan de transición teóricamente ordenada que diseñó el CCG acorde con los intereses de mantener la estabilidad de la región y la Seguridad Internacional, pueda realizarse de una manera tan sencilla como ellos la pensaron.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Se prende el polvorín en el Mundo Árabe
[REBELIÓN]
Lo que inició como una revuelta popular en contra de la situación socioeconómica tunecina y que causaron la caída del presidente Zine El Abidine Ben Ali, han afectado a varios gobiernos del Medio Oriente
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La crisis política tunecina, conocida como la “Revuelta de los Jazmines”, tuvo su origen en diciembre de 2010, luego de que un joven tunecino licenciado en informática llamado Mohamed Bouazizi decidió quemarse a lo bonzo (prenderse fuego a sí mismo en público como forma de protesta o desobediencia civil), debido a que las autoridades tunecinas lo obligaron a cerrar su puesto callejero de venta de frutas, forzándolo al desempleo ya que era su único medio de subsistencia. Este suceso, unido al incremento sostenido de los productos básicos, la corrupción imperante en el gobierno de Ben Alí, quien estaba en el poder desde 1987, las malas condiciones de vida de los tunecinos producto de la crisis económica iniciada en 2008 y la falta de oportunidades y futuro para los jóvenes profesionales, desencadenaron en una serie de protestas (convocadas en su mayoría a través de redes sociales como Facebook y Twitter) en rechazo a dichas situaciones y terminaron con la salida del poder de Ben Alí.
La punta del iceberg y el catalizador
La crisis tunecina mostraría al resto del mundo lo que es una realidad generalizada en buena parte de los países árabes: la proliferación de regímenes de carácter autoritario que se valen de las reglas democráticas para mantenerse en el gobierno a cómo dé lugar y cuyas actuaciones poco benefician a los ciudadanos en general y pocas oportunidades de futuro ofrecen a los jóvenes en particular, quienes terminan por emigrar al exterior en busca de una mejor calidad de vida. Asimismo dicha crisis actuaría como el catalizador de una reacción social que tarde o temprano pasaría: la expansión hacia los países vecinos, comenzando por Egipto y posteriormente a Jordania y Yemen, de una rebelión ciudadana en contra de unos gobiernos que tienen como objetivo principal no el incremento del bienestar de la población sino el perpetuarse en el poder. Sin embargo dichos movimientos son vistos con mucha cautela por parte de las potencias occidentales encargadas de mantener la seguridad internacional dadas las implicaciones geopolíticas que dichos cambios generarían (ver recuadro).
El rol de las redes sociales y los medios de comunicación

La crisis árabe y la postura de Occidente
La revuelta tunecina no tardó en contagiar a sus vecinos y el primer afectado terminó siendo Egipto, cuyo presidente, Hosni Mubarak, tiene 29 años ejerciendo el poder con mano dura ayudado por el ejército y una ley de emergencia vigente desde su llegada al poder. Sin embargo Mubarak, a diferencia de su antiguo homólogo tunecino Ben Alí, está tratando de manejar la crisis en su país de manera de garantizar una transición lo más ordenada posible de su régimen de gobierno apoyándose en el estamento militar y ayudado además por el silencio acomodaticio de algunas potencias y declaraciones quirúrgicas de otras que juegan a la cuadratura del círculo. Esto se debe a que este país, el más poblado y con el ejército más grande del Medio Oriente, es el centro de gravedad del mundo árabe, controla el Canal de Suez (por donde pasa buena parte del petróleo producido en el Golfo Pérsico hacia Europa y EEUU) y es fronterizo con Israel y el territorio palestino de Gaza (controlado por el grupo extremista Hamas), por lo que un cambio de gobierno abrupto en Egipto pudiera traer como consecuencia la probable llegada al poder del grupo radical islámico “Hermandad Musulmana” (de dónde se originó Hamas), quiénes impulsarían el fin del tratado de paz que mantiene Egipto con Israel y provocarían un efecto dominó de substitución de los gobiernos autoritarios de carácter laico (como Jordania o Yemen) por gobiernos de carácter fundamentalista islámico que pudieran dar inicio a una nueva fase de conflictos en el Medio Oriente contra Israel y los intereses de Occidente en la región.
Publicado en el Semanario 6to Poder / Año 1 Número 19 / 06 de febrero de 2011
jueves, 18 de noviembre de 2010
Yemen: ¿Nuevo Afganistán?

La República del Yemen nació en 1990 cuando el tradicionalista Yemen del Norte y el marxista Yemen del Sur llegaron a un acuerdo de unificación tras varios años de guerras y escaramuzas fronterizas. Su presidente, Alí Abdalá Saleh, gobernó Yemen del Norte desde 1978 cuando llegó al poder mediante un golpe de Estado y desde la reunificación del país se ha convertido en un aliado de los EEUU, cooperado con ellos ampliamente en la guerra contra el terrorismo y desde hace 10 años, tras producirse un atentado contra el buque de guerra norteamericano USS Cole en el puerto yemení de Adén, expertos de EEUU y Gran Bretaña visitan Yemen con frecuencia y los soldados yemeníes acuden a las academias militares norteamericanas y británicas a completar su formación. Sin embargo luego de que Al Qaeda Península Arábiga (AQPA) asumiera la autoría de un ataque fallido contra un avión de EEUU en la Navidad de 2009, EEUU y Yemen discuten distintas formas en las que Washington pueda proporcionarle más ayuda en su lucha contra dicha organización.
Yemen, la nueva Meca del terrorismo
A medida que las incursiones armadas de EEUU en Afganistán e Irak avanzaban, Al Qaeda iba trasladando a Yemen una de sus ramas más activas, y es que a pesar de operar allí desde hace muchos años, es a partir de enero de 2009 cuando decide instalar su sede regional denominada AQPA y crear campos de entrenamiento. "Les hemos asestado 3 golpes a sus aviones en un año", es el balance hecho por AQPA en su último comunicado en el que asumió la autoría sobre el envío de paquetes bomba desde Yemen a través de compañías de mensajería; AQPA está haciendo todo lo posible para demostrar que es capaz de convertirse en una amenaza global a la seguridad internacional operado desde Yemen. Ya a estas alturas Reino Unido, Holanda, Canadá, Francia y EEUU han prohibido el tráfico de aviones con mercancías procedentes de Yemen, mientras que Alemania ha llegado al extremo de cancelar vuelos de pasajeros. Y mientras las potencias presionan al gobierno yemení para que intensifique su lucha contra AQPA, las autoridades yemeníes han dado inicio a operaciones militares para capturar al autor intelectual de los ataques con paquetes bomba Ibrahim Al-Asir, un saudí de 28 años, e iniciado un proceso judicial en contra del clérigo musulmán Anwar Al-Awlaki, ciudadano estadounidense de ascendencia yemení, cuyos llamados a la Yihad mediante sermones públicos o a través de su página web parecieran marcar las líneas a seguir por AQPA.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Con un PIB per cápita de 889 US$, Yemen es el más pobre de todos los países árabes.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
-------------------------------------------------------------------------------------------------
La fortaleza de AQPA dentro en territorio yemení tiene atemorizadas a las autoridades de EEUU y Europa.
-------------------------------------------------------------------------------------------------

El presidente de Yemen, Alí Abdalá Saleh, en el poder desde 1978, fue el primer líder árabe en apoyar a EEUU en la lucha contra el terrorismo tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Una actuación militar podría debilitar al Gobierno Yemení
Pareciera que las autoridades yemeníes enfrentan cada vez mayores problemas para contener la actuación de AQPA, pero se niegan rotundamente a la posibilidad de una intervención militar extranjera. Sin embargo, la inestabilidad que hoy impera en Yemen afectará con mayor frecuencia la seguridad internacional, por lo que una intervención armada en el mediano plazo será inevitable de continuar siendo infructuosos los esfuerzos del gobierno de Saleh por contener y disminuir las actividades de AQPA desde su territorio. Por una parte Yemen cuenta con un gobierno relativamente estable y controla un territorio con unas fronteras relativamente impermeables a diferencia de Afganistán, resultando en un lugar ideal para atacar a AQPA sin involucrarse en un largo y costoso despliegue de tropas. Por otra parte Yemen tiene numerosos problemas internos: una rebelión en el norte, un movimiento separatista en el sur y el mayor índice de pobreza del mundo árabe, los cuales tienen focalizada la atención de las autoridades yemeníes. Asimismo junto con la inestabilidad en Irak, Somalia, Afganistán y Pakistán, añadir un quinto foco en Yemen pudiera terminar resultando perjudicial para las ya tensas relaciones entre Occidente y el mundo musulmán.
Publicado en el Semanario 6to Poder / Año 1 Número 7 / 14 de Noviembre de 2010



