«En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta» Guillermo de Ockham
domingo, 5 de agosto de 2012
Venezuela ya es miembro pleno de Mercosur, pero entrando por la ventana
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Brasil: El 31 de diciembre se termina “la era Lula”
[DESPEDIDA]

Lula Da Silva, fue dirigente sindical de la industria metalúrgica brasileña. Aspiró a la presidencia de Brasil en 1989, 1994 y 1998 antes de triunfar en las elecciones de 2002. Cuando tomó posesión el 1 de enero de 2003, entre lágrimas expresó: "Y yo que tantas veces fui acusado de no tener un título universitario, hoy consigo mi primer diploma, el título de Presidente de la República". 8 años después demostró tener gran capacidad para gobernar el país, pese a las acusaciones de analfabeto que siempre le proferían sus más acérrimos opositores.
Los logros de la era Lula
Tras dos períodos de gobierno sucesivos, el balance del gobierno de Lula es positivo. Durante su mandato logró mediante la implementación de exitosos programas sociales que lograron gran movilidad y ascenso social sin afectar los intereses del gran capital al mantener la estabilidad de los grandes indicadores económicos y de la actividad del sector privado brasileño gracias a haberle dado continuidad a las políticas económicas de su predecesor Fernando Henrique Cardoso. Esto pudo lograrlo al consolidar al sector productivo privado brasileño para que en alianza con la inversión extranjera convirtieran a Brasil en la sexta economía más grande del mundo. Fue durante el gobierno de Lula que los empresario y banqueros brasileños tuvieron sus mayores ganancias en la historia, al punto que Ike Batista (Dueño de la siderúrgica Vale Do Rio Doce), Roberto Setúbal (Dueño del Banco Itaú, el mayor de Brasil) y Abilio Diniz (dueño de la cadena de Hipermercados Pão de Açúcar) apoyaron públicamente a su candidata y sucesora Dilma Rousseff. También hay que resaltar que durante la era Lula Brasil alcanzó una posición de prestigio dentro del sistema internacional, convirtiéndose en un actor cada vez más influyente dentro de la política mundial y teniendo un papel cada vez más relevante en el mantenimiento de la paz en América Latina. Finalmente, y no menos resaltante, logró que Brasil sea la sede de los dos eventos deportivos más importantes: el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
¿Y luego de la presidencia qué?
Mucho se ha especulado acerca del futuro de Lula Da Silva una vez que deje la presidencia de Brasil. Ya le había sido ofrecida la posibilidad de ocupar la Secretaría General de UNASUR, cargo que rechazó, y se asomó la posibilidad de que suceder a José Miguel Insulza en la Secretaría General de la OEA. Sin embargo se ha conocido que la aspiración de Lula es mucho más ambiciosa: Desea ser Secretario General de ONU.
Dilma Rousseff comienza a marcar distancia de Lula
Dilma Rousseff, quien se alzó con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas el 31 de octubre pasado y se convirtió en la primera mujer en asumir la presidencia de Brasil, asumirá su cargo en una ceremonia que se realizará, de acuerdo a las leyes brasileñas el 1 de enero de 2011. Hizo toda su carrera política dentro del Estado, primero en la gobernación de Río Grande do Sul y luego dentro del gabinete de Lula, nunca en un cargo de elección popular, por lo que no son pocas las personas que dudan sobre la independencia de Dilma al frente del gobierno y qué tanta influencia tendrá su predecesor sobre ella. Lógicamente dará continuidad a las numerosas obras de infraestructura iniciadas durante el período anterior y dará continuidad a los planes diseñados para albergar el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016. Sin embargo ya ha comenzado a marcar distancia de Lula en uno de los puntos más controversiales de su política exterior: la relación con Irán. Recientemente dijo que ella no hubiera guardado silencio en relación a la condena a muerte por lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtiani y criticó la postura brasileña de abstenerse de condenar a Irán dentro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Publicado en el Semanario 6to Poder / Año 1 Número 13 / 26 de Diciembre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
Brasil: La continuidad va a la segunda vuelta

Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, quien fue seleccionada por Luiz Inácio Lula Da Silva para ser su sucesora en la presidencia de Brasil, y de quien se tenía previsto que obtuviera un triunfo en primera vuelta, dado el protagonismo ejercido por Lula durante la campaña electoral, fue incapaz de alcanzar el 51% de votos necesarios, por lo que deberá enfrentarse al abanderado del Partido Socialdemócrata, José Serra, en una segunda vuelta que se efectuará el próximo 31 de octubre y en el que ambos se verán obligados a cortejar a los electores de la gran sorpresa de la jornada del domingo 3 de octubre: Marina Silva, del Partido Verde, quien obtuviera el 19,33% de los votos emitidos.
Las claves del fracaso de Dilma
Fueron tres los factores claves que imposibilitaron la victoria de Dilma Rousseff este domingo y la obligaron a ir a una segunda vuelta. El primero de ellos se relaciona con un escándalo de corrupción que estalló a mediados de septiembre en el cual una prestigiosa revista brasileña reveló que una ex asesora de Rousseff ayudó a empresarios a conseguir contratos en obras públicas a cambio de pagos para la empresa consultora de su hijo. El segundo se refiere a la postura sumamente ambigua que asumió durante la campaña electoral frente a temas sociales muy polémicos, especialmente la legalización del aborto, lo cual ocasionó llamados frecuentes por parte de algunos sacerdotes católicos y pastores evangélicos a votar en favor de la defensa de la vida (y por tanto en contra de Dilma). Finalmente lo que más contribuyó a imposibilitar una victoria de Rousseff en primera vuelta fue el sorprendente resultado alcanzado por la candidata del Partido Verde Marina Silva, quien de acuerdo a la mayoría de los sondeos de opinión no alcanzaría más del 10% de los votos y que al final logró sumar amplias simpatías entre los electores más jóvenes dado lo novedoso de su propuesta electoral centrada en temas medioambientales.
Los candidatos excéntricos
Un país inconforme con su estatus

