Mostrando entradas con la etiqueta censura a internet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta censura a internet. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de agosto de 2012

Rusia: Una “democracia” a la medida de Vladimir Putin


El juicio contra las integrantes del grupo de punk Pussy Riot pone nuevamente en entredicho el respeto a las libertades civiles en ese país

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

[AUTORITARIO]
Desde el regreso de Vladimir Putin a la Presidencia de Rusia (muchos piensan que en realidad nunca se fue), se han ido creando una serie de mecanismos legales que protegen al gobierno ruso, restringiendo la libertad de la oposición, tales como trabas al financiamiento de ONG, establecimiento de delitos de opinión y hasta la censura de portales de internet.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------




Vladimir Putin haciendo su entrada al Kremlin durante una ceremonia protocolar




Tras la caída del Muro de Berlín, el colapso de la Unión Soviética y el final de la Guerra Fría, el mundo fue testigo de una de las más grandes expansiones de la democracia como sistema de gobierno. Sin embargo, tras el antecedente del gobierno de Alberto Fujimori en el Perú, al final de la década de 1990, y con el comienzo del siglo XXI, en varios países del mundo se está llevando a cabo un proceso experimental en el que los nuevos autócratas, valiéndose de situaciones coyunturales, como las crisis económicas y el descrédito de los partidos tradicionales, se valen del principal instrumento del juego democrático, las elecciones, para consolidar su control sobre las instituciones políticas que funcionan como contrapeso del Poder Ejecutivo, es decir, del Parlamento y de los Tribunales, con el único objetivo de reducir a su mínima expresión a la oposición política, restringiéndole su capacidad de acción política, y facilitándole el perpetuarse en el poder. Este proceso, que pudiera considerarse una transición de la democracia a un régimen autoritario, es lo que algunos han llamado “Democracia iliberal”.

Putin el todopoderoso

Vladimir Putin se ha valido de su altísimo nivel de popularidad entre las masas rusas, producto de haber acabado con el caos de Rusia postsoviética del gobierno de Boris Yeltsin, para imponer el control del Kremlin sobre la mayoría de los aspectos de la vida política rusa. Poco a poco ha ido minimizando la acción y el alcance de la oposición a su gobierno, al mismo tiempo que su partido, Rusia Unida, se hace con el control del Parlamento, y a través de allí, del resto de las instituciones públicas; ha impuesto restricciones a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo independiente. Adicionalmente el sistema judicial, que se caracteriza por ser muy corrupto, actúa con frecuencia como el brazo represor del Poder Ejecutivo. No conforme con esto, tras haber sido electo nuevamente en el cargo de Presidente, promovió desde el parlamento ruso, la Duma, que se encuentra bajo el control de su partido, Rusia Unida, cuatro leyes que restringen aún más la actividad de la oposición en contra de Putin.

Las ONG como agentes extranjeros

La primera de las leyes aprobadas por la Duma rusa obliga a todas las organizaciones no gubernamentales (ONG) que reciben financiamiento internacional, y que realizan actividades de carácter político, como intentar influir en el proceso de toma de decisiones del Estado, o en la opinión pública nacional, a identificarse como “agentes extranjeros”, una expresión que en el idioma ruso es similar a la palabra “espía”. El ente encargado de decidir que organizaciones son “agentes extranjeros” o no, será el Ministerio del Interior ruso, sin embargo, todas aquellas ONG que realizan actividades de carácter político, de acuerdo con lo contemplado en esa ley, y que reciben fondos internacionales, están obligadas a hacer constar la condición de “agente extranjero” en todos sus documentos y publicaciones, forzándolas a someterse al escarnio público.

La calumnia como delito

Una tendencia mundial en las democracias modernas es la de suprimir los denominados “delitos de opinión”. Sin embargo, la segunda ley aprobada por la Duma rusa restablece la calumnia como delito tipificado dentro del código penal ruso, habiendo sido excluida de el y rebajada a la condición de acto con responsabilidad administrativa, durante el gobierno del antecesor del Putin, el actual Primer Ministro Dmitri Medvedev. La ley, que fue enmendada tras su primera discusión para excluir la pena de cárcel, aumenta significativamente las multas por calumnia, pasando de 125 euros a 125 mil euros, además de contemplar penas accesorias de hasta 480 horas de trabajo comunitario obligatorio, contra todos aquellos que ofendan a quienes ejerzan altos cargos públicos, tales como jueces, fiscales, ministros o el presidente.

La criminalización de la protesta

La tercera ley endurece las condiciones para permitir la realización de mítines políticos, e incrementa astronómicamente las sanciones contra las transgresiones al orden público, contemplando multas de hasta 10 mil euros y 200 horas de trabajo comunitario para quienes incumplan la normativa. En el caso de que los convocantes ejerzan un cargo público (como un diputado opositor), o sean personas jurídicas (como un partido político), las multas se incrementan a 18 mil y 30 mil euros respectivamente. Lo más grave de esta ley, es que el concepto de “infracción” queda sometido a la interpretación acomodaticia, lo que facilita la manipulación de la norma por parte de las fuerzas de seguridad rusa o de los tribunales.

Internet bajo sospecha

Dentro de un país con tantas restricciones a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo libre, internet se ha convertido en una válvula de escape, especialmente a través del uso de los blogs, que se han multiplicado como ventanas para la crítica política. En ese sentido, la cuarta ley aprobada establece, en el nombre de la protección a la infancia y con muchas ambigüedades alrededor que ayudan a una aplicación manipulada a favor del gobierno, que las autoridades tienen la facultad de bloquear cualquier página de internet en Rusia de manera preventiva.




----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

"Nos hemos quedado sin financiación, recibimos dos ayudas europeas que apenas nos dan para sobrevivir. Todos nuestros intentos por optar a subvenciones de la Cámara Pública de Rusia han fracasado. En Rusia nadie nos daría dinero, porque no le gustamos a Putin. Él cree que los defensores de los derechos humanos son sus enemigos". 
Valentina Mélnikova, ONG Unión de Comités de Madres de Soldados

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

“No hay ningún tipo de garantía democrática en Rusia. Da igual quién salga a la calle, seas gay, seas opositor, defiendas los derechos de las mujeres. La policía no permite ningún tiempo de protesta”. 
Aléxei Kiselev, Activista en pro de los derechos de los homosexuales

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------



Las Pussy Riot: Encarceladas por cantar en contra de Putin

El grupo musical Pussy Riot, que se autodefine como “Punk-feminista”, usando máscaras y vistiendo ropas con colores llamativos, interpretaron una canción cargada de irreverencia, ayudadas por unos megáfonos, desde el altar mayor de la Catedral del Cristo Salvador de Moscú, el pasado 21 de febrero. La canción, que ellas llamaron “Madre de Dios”, tiene un verso en el que le piden a la Virgen María que eche a Vladimir Putin del Kremlin. Estas jóvenes, que ya habían sido multadas en el mes de enero por cantar contra Putin en la Plaza Roja de Moscú, se encuentran encarceladas a la espera de sentencia, mientras se desarrolla el juicio en su contra, por el acto que llevaron a cabo dentro de la catedral, pudiendo ser condenadas a tres años de prisión, de acuerdo con la petición formulada por el fiscal que lleva el caso. Aunque fue un acto claramente político, están siendo acusadas de haber practicado blasfemia en un lugar sagrado e instigar al odio contra el cristianismo ortodoxo, la religión mayoritaria de Rusia. Este caso ha llamado la atención de todo el mundo, despertando la solidaridad de políticos y artistas, tanto rusos como extranjeros hacia las chicas, a las que consideran prisioneras de conciencia, al mismo tiempo que agudizan las críticas en contra del gobierno de Vladimir Putin, quien no desiste en su objetivo de sacar del camino a todo aquel que ose hacerle oposición.



Publicado en el Semanario 6to Poder / Año 2 Número 98 / 19 de agosto de 2012